En esta ocasión con Roberto no fue bastante. Su sexto gol en seis jornadas no impidió que el RCD Espanyol muriera en la orilla después de un primer tiempo pésimo en Butarque. Los pericos salieron sin intensidad y lo pagaron muy caro frente a un Rayo que, de la mano de un enorme Álvaro García, logró su segundo triunfo del curso (2-1), igualando de esta manera en puntos a su rival de el día de hoy.










