El Valencia Basket, caído por dos veces en el Roig Arena, renació en el ámbito mucho más intimidatorio, en el OAKA, la fogosa guarida del Panathinaikos, que tenía un pie ya en la Final Four. El aparato de Pedro Martínez, indómito a lo largo de esta temporada inolvidable, resurgió en Atenas y prolongó la serie un partido más. En los otros 2 encuentros, el Olympiacos logró clasificarse para el desenlace de la Euroliga tras su tercera victoria ante el Mónaco (91-70), al tiempo que el Zalgiris forzó el cuarto partido ante el Fenerbahçe (81-78).










